domingo, 20 de abril de 2008

Con Las Manos Vacias

momentos para recordar, momentos para llorar. Todos tenemos algun tipo de pena, pero quizas las que vivo, las intensifico al maximo para que jamas sean olvidadas.
De algun modo u otro, cuando se está armando el puzzle, llegas a la mitad y suele pasar que se desarma y debes volver a empezar, una y otra vez. Cuando creias que habias encontrado el punto en que pondrias la pieza que te lleva a terminarlo, tal pieza se pierde y todo queda inconcluso, difuso y como ya has pasado mucho para llegar a eso, terminas por decepcionarte, pero ya no por el puzzle, sino que de ti mismo por no saberlo terminar.
La pena (o mas bien decepcion) es muy distinta a otras, es extraña, fria y desoladora. Nada puede llenar aquello, todo parece dejar de ilusionarte y poco a poco todo deja de sorprenderte con lo que el sentido que antes creias tener, sutilmente vuelve a tomar aquella coloracion grisasea que pensaste en algun momento no volveria a aparecer.
Tecnicamente, nunca llenaste tus manos con agua; solo se juntó y luego desapareció así sin mas como aquellos momentos fugaces que quedan de cuando aun eras un niño.
Que queda de todo esto si no es mas que la sensacion de que en algun momento fue real pero ya no lo es??? ahora pienso y tiemblo y mi alma se encoge hasta casi desaparecer. Nada la detiene, solo aquellas sensaciones de que todo podria continuar mejor, pero, ¿ como continuar si no sabes que es lo que lo detuvo? ¿o acaso no se puede continuar porque verdaderamente nunca comenzó?
¿Como sabes realmente cuando parar? (escalofrios recorren mi cuerpo) ¿o te entregas asi, completamente, sin mas?¿es eso bueno?¿quien dice que está mal? Cuando tu mente no tiene nada que hacer o, mejor dicho, cuando no te sientes seguro de lo que realmente puede suceder entre dos personas completamente distintas y comienzas a desvariar y a llenarte de inseguridades que terminan haciendote analizar cada situación con una fría lógica que termina por sorprenderte de lo que puede hacer.
Simplemente quieres sentir cariño, comprension, amor y que no hay nada mas importante que tu en esos debiles y fugaces momentos de intimidad que llegas a tener. Es en este punto en que todo parece volver a engranar y funcionar como siempre lo has querido, por lo que tratas de alargarlo lo mas posible porque probablemente de un momento a otro, tal como todo se volvio dulce y exquisito, vuelve a convertirse en algo frio y distante.
Muchas personas aparecen y desaparecen de tu vida, algunas de ellas son tan fugaces, pero los recuerdas por siempre y otras que en algun momento creias tan importantes y ya practicamente estan olvidadas. Sigo recordando a aquella persona que dijo que yo tenia un angel, a pesar de que solo existió para mi un par de horas en una epoca muy caotica y dolorosa de mi vida que no me gusta recordar.
No puedo decir que estoy triste, pero tampoco estoy feliz. Solo tengo unas ganas inmensas de llorar y que me abracen fuerte, solo eso. ¿Es mucho pedir?

Ya vendrá mas...